| La piel sufre las consecuencias del tabaquismo, no sólo produce enfermedades graves, sino alteraciones que afectan a su estética: arrugas, manchas, piel reseca y un largo etcétera.
El tabaco lesiona la piel de todo el cuerpo, sobretodo la de la cara, porque se suma a los efectos de los rayos del sol. En pocas palabras, el tabaquismo provoca el envejecimiento prematuro de la piel.
Este problema afecta más a las mujeres, debido a las características de su piel que suele ser más fina y delicada que la de los hombres.
Respecto al cabello, el cuero cabelludo puede debilitarse con las toxinas que genera el tabaco, por lo que pierde fuerza y brillo. El brillo lo aportan las glándulas sebáceas del cuero cabelludo, si éstas no funcionan bien debido a una disminución de los niveles hormonales provocados por el tabaco, se pierde la grasa natural.
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